Pascua florida, Crítica Diario de Mallorca
PERE ESTELRICH. PALMA

En primer lugar debemos felicitar a los organizadores de esta Setmana de Música Religiosa por haber programado este concierto, al que califico como uno de los más interesantes que se han ofrecido en la isla en lo que va de temporada, sin lugar a dudas.
Un estreno musical siempre tiene un punto de misterio y otro de riesgo: ¿valdrá la pena?, ¿perdurará?
En esta ocasión las dos respuestas son del todo afirmativas. Ha valido la pena y además las obras perdurarán como riqueza patrimonial.
La velada empezó con una obra para piano solo, Mentum, encargo de la Foundation for Iberian Music que dirige el felanitxer Toni Pizà y que tanto ayuda a difundir nuestra música en los Estados Unidos. Se trata de una composición a veces intimista, a veces impetuosa, siempre inteligente, que pide ser más escuchada pues con una sola audición se me hace difícil captar todos los matices que la partitura contiene. Andreu Riera consiguió captar muy bien el interés del oyente, siempre espectante ante una novedad.
Después vendría la primera audición de Quatre poemes de Setmana Santa, sobre los textos del poeta de Santanyí Blai Bonet y escrita por encargo de la Setmana de Música Religiosa.

Blai, desperta! Blai, desperta!
A les campanes amor.
Als campanars d’alegria,
aimador!

Antoni Parera Fons ha escrito una partitura interesentísima, llena de melodías imaginativas, inspiradas, acompañadas de sones al piano, que en más de una ocasión piden a gritos una orquestación. Sí, esta obra, escrita inicialmente para voces y piano, bien podría ser para voces y orquesta.
Estamos ante una visión profana de la Semana Santa, una visión en la que los autores (Bonet y Parera) remarcan los aspectos primaverales de la Pascua. El campo, las tradiciones, las campanas…. Todo suena a popular: las flores, los jardines, el cielo… combinados a través de palabras y melodías casi reconocibles porque se inspiran en la tradición y hablan al pueblo. Estamos, en definitiva, ante una obra bellísima que con el tiempo se convertirá en clásica y de referencia.
Maria del Mar Bonet, el tenor Antoni Aragón, el barítono Toni Marsol, la soprano Maia Planas, el recitador Miquel Mestre y el grupo de cámara de la Coral Universitat de les Illes Balears con Joan Company al frente, estuvieron acertados en todas sus intervenciones, así como el propio autor de la obra al piano. Tanto, que el numeroso público que llenaba la iglesia pidió la repetición del fragmento más inspirado de la partitura: un tutti muy cantabile que parece sacado de alguna de las tonadas del campo mallorquín.