Scherzo Mayo 2006

Santiago Martín Bermúdez
“Destacaremos el excepcional “Lamento de Jueves Santo en Cuenca” de Antoni Parera Fons, unos diez minutos de base tonal, en episodios diferenciables, con crecimiento progresivo de intensidades, con dramatismo, con alternancia de decrescendos y acelerandos que producían un efecto dramático.”

COMENTARIO AL PROGRAMA

Antoni Parera Fons: Lamento de Jueves Santo en Cuenca
El primer concierto dedicado al violín incorporará la primera composición para violín solo de Antoni Parera Fons (Manacor, Mallorca). Músico que ha combinado en su carrera facetas que van desde la interpretación como cantautor, hasta la producción de proyectos y dirección artística en sellos discográficos como Zafiro, Hispavox, Estel, desde la composición para diferentes medios como teatro, cine o televisión a dirigir el proyecto “Sons de les Illes Balears” para mostrar este territorio a través de su música.

Este estreno mundial, dentro del marco de la Semana de Música Religiosa, al compositor Parera Fons Lamento de Jueves Santo en Cuenca enlaza con la tradición que desde los comienzos de la música occidental siempre ha existido de este género o forma de la “Lamentatio”, en sus versiones tanto religiosas o inspiradas en las bíblicas que hizo Jeremías y otros profetas de Israel que pasarían a la liturgia de la Semana Santa católica, como en el aspecto profano de los lamentos de amantes no correspondidos o abandonados… Ariadna, Amarilli, Dido, etc. En el caso del compositor mallorquín es un lamento entendido como algo interior, profundo, como algo íntimamente dramático. Lo que hay justo antes del silencio.
La aportación de Parera Fons en esta obra se decanta por una parte en el trabajo y desarrollo armónico a partir de un motivo inicial, así como en la inclusión de elementos que él trabaja en casi toda su obra inspirados en el folclore mallorquín, con un ejemplo evidente al integrar en el discurso musical una “tonada” o canto que todavía hoy se puede oír en el ámbito rural y que nace de la soledad y de lo más profundo del ser sin ningún otro elemento que la voz, la melodía y la expresión dramática o melancólica del intérprete tan cercano a la expresividad del violín.
En la obra que se nos brinda hoy en primicia confluyen igualmente en el desarrollo y variación de los diferentes temas influencias que van desde la libertad jazzística con progresiones descendentes hasta olores sonoros mediterráneos que continúan los perfumes y danzas de Albéniz, Toldrá, Mompou, Esplá, desde la melodía en su estado más puro hasta el contrapunto que la combinación de las dobles cuerdas permite ejecutar con endiabladas y virtuosas exigencias técnicas por parte del ejecutante, desde la desesperación en forma de acordes desgarrados, hasta silencios expresivos que conforman el tono vital de la partitura.
La forma de la obra podríamos clasificarla como de libre aria da capo, con variaciones en las que se aprecian secciones diferenciadas, pero unidas en una continuidad que no cansa sino que sorprende en cada una de las trasformaciones rítmicas, armónicas o incluso tímbricas o de carácter dinámico siempre jugando entre una “aproximación” a la tonalidad y unos guiños a la modalidad más arcaica que forma parte de nuestro ADN musical.
Esperemos que esta primera inclusión del compositor en esta forma para violín solo dé paso a nuevas colaboraciones con otros violinistas, que así como en este caso ha sido Ara Malikian, nos brinden nueva literatura dentro de esta estética que fusiona contemporaneidad con tradición propia.
Roberto Benito