X.P. El País, 30.11.2006

“La música, gairebé sempre intensament íntima, tot sovint entotsolada, entronca amb la millor tradició de la cançó culta catalana. La interpretació de Maia Planas, acompanyada al piano per Sergi Cuenca, és intensa, aprofundida, impecable. Benvinguda sigui aquesta música que premia la dedicació amb bellesa duradora.”

M.J. El País 08.06.2006

“ .. un grapat de cançons profundes i belles. Cançons que cavalquen entre la subtilesa d’un classicisme contemporani i un color terriblement mediterrani que desborda les paraules mateixes”

M.C.P., Revista Musical Catalana, Gener 07

La música d’Antoni Parera Fons té per sobre de tot l’aire mediterrani imprescindible i adequat als versos dels dos gran poetes. Conserva el ritme consubstancial del poemes i potencia la declamació amb l’èmfasi escaient – molt ben servit per la veu càlida en el registr central de la soprano Maia Planas – d’uns versos que són per ells mateixos pura música. Parera Fons demostra aquí la seva intel.ligència compositiva, amb una humilitat que es posa alservei d’unes obre intemporals, però amb una rica paleta de colors evocadors d’uns sentiments també intemporals.

Poesía contemporánea
Emili Gené, Última Hora, 12.5.2006

Inquietante viaje al pasado. A los tiempos del lied, en que la música podía ser expresión sobria de cualquier sentimiento. A mi propia juventud, en la que no entendía como los Javaloyas, en la voz de Serafí Nebot, podia cantar un lamento como Tot ja és mort, cuando todo eran playas en Mallorca y amores yeyé. Al romanticismo (como todo, también tardío) mallorquín, familia de escritores emparentados por una inspiración parecida y la tentación maurista. Todo esto, y más, está recogido en este disco de aroma finisecular. Sin fecha de caducidad, porque un siglo puede ser una referencia simbólica, y su final es metáfora de la muerte. Del recogimiento, del desengaño, de la soledad que transpiran estos poemas de nuestros dos poetas más clásicos. No importa que haya momentos luminosos (Anacreòntica) o paternalistas (Als joves), el tono que impregna todas las canciones es inevitablemente elegíaco. Reflexivo e introspectivo, en una dimensión madura que sólo viven quienes han tenido que unir experiencia y dolor. Por eso, me gusta en especial Defalliment: pura serenidad. En realidad, la música que ha compuesto Antoni Parera es traducción y homenaje a una obra poética transida por el intimismo; así, deja que la voz se imponga siempre al piano, por mucho que reserve al instrumento pasajes difíciles y acompañamientos de lo más sugerente. Perfecto en su papel Sergi Cuenca; ajustado y expresivo. Un buen intérprete, para una extraordinaria cantante. Desde las primeras notas, y sin rastro de desfallecimiento en todo el disco, disipa cualquier duda acerca de la idoneidad de una voz tan joven para una obra tan madura. El arte, cuando es de verdad, no tiene edad, y Maia Planas despliega una técnica exquisita, paralela a una versatilidad vocal (del casi grito al recitado) y una potencia transparente. Un disco que es geografía, pero sobre todo historia y emoción. Con pausas y matices, que exigen más de dos audiciones.